Atrévete... Dare yourself...

Mírate en el espejo
Look in the mirror
Ríete de ti mismo
Laugh at yourself

martes, 29 de diciembre de 2015

Soy como el aire

Caminar sin rumbo fijo es lo que me lleva muchas veces a mi destino y a encontrarme conmigo misma. Sentir que el viento y el aire me envuelvan y pide respirar y ser.
Tengo la sensación de que tengo que complacer a todo el que me rodea, que debo ser la chica perfecta. Y en cierta medida es algo que siento que me he buscado yo sola. Quiero hacer feliz a todo el mundo y no me doy cuenta de que debería hacerme feliz a mí misma.
Quiero ser como el aire. Quiero ser libre.


Mae

lunes, 28 de diciembre de 2015

Heidelberg

Jamás en mi vida pensé que podría valer para algo más que para enseñar. Siempre he tenido esa ansia y esa inquietud de hacer algo que deje huella, que despierte reconocimiento y orgullo...
En el fondo todos somos un poco ególatras y necesitamos la aprobación ajena para sentirnos bien con nosotros mismos y saber que estamos yendo por el buen camino.
Para mí, ése aliento de satisfacción llegó este verano cuando se me confió hacer fotografías para la decoración de un restaurante español en Heidelberg, Alemania.
Fue un momento de lucha en mi fuero interno. Siempre hay una vocecita en tu interior (y a veces en el exterior) que no deja de decirte que no lo lograrás, que vas a fracasar.
Trabajé durante varias semanas, estuve a punto de renunciar, tenía problemas por todos lados y me sentía completamente asfixiada. Es en esos momentos cuando uno se da cuenta de su verdadero valor y de su verdadera pasión.
En el momento en el que vi cómo mi obra de cinco metros de largo salía de la impresora y era enrollada para su posterior laminación no pide hacer otra cosa que llorar.
Recientemente he recibido propuestas de comprar la foto por otros clientes que han acudido al restaurante, y éso es algo que alimenta tu ego. Sin embargo lo que realmente llena y satisface es el estar orgulloso de ti mismo, pase lo que pase.

Mae

lunes, 21 de diciembre de 2015

Menos mal que siempre estás

Una de las cosas por las que siempre me siento muy afligida es cuando alguien llora en un sitio público y nadie está a si lado para consolarle. Gestos como una caricia, un abrazo, o simplemente el roce de piel con piel puede hacer maravillas en una vida herida. Es el bálsamo que calma.
Nunca sabré su nombre, ni el motivo de su dolor. Pero saber que tenía un soplo de consuelo a su lado me hizo sentir mejor.



Mae

domingo, 20 de diciembre de 2015

Rompiéndome en pedazos

Hay veces que el mundo que nos rodea es partícipe de forma indirecta de cómo nos sentimos por dentro. He estado durante mucho tiempo angustiada por no poder disfrutar de todo lo que hago que da sentido a mi vida. Adoro ser profesora, pero no disfruto al 100% ya que no paro de pensar en la cantidad de tareas que tengo que hacer para el ciclo. Y por otro lado no disfruto al completo de las fotografía que realizo porque no paro de pensar en las clases que tengo pendientes por enseñar.
Un día de camino al trabajo vi que estaban derribando un edificio por el que siempre pasaba cuando era pequeña después del colegio para ir a casa de mi abuela a comer.
Con cada escombro que caía y levantaba es humareda notaba cómo una parte de mí se hacía pedazos también. Es una parte de mí que jamás volverá a existir.
Sin embargo, hay que ver el lado positivo. El fin de una etapa marca el comienzo de otra, y el pasado quedará como un recuerdo al que mirar con alegría y nostalgia, pero al que uno no sé debe aferrar.
El ayer es irrepetible, el mañana es algo incierto. Por eso hay que disfrutar del día de hoy, por eso se le llama presente
Mae

jueves, 29 de octubre de 2015

Ese aire que te sobra por alguien que te falta

Un suspiro es un prisionero 
que se escapa de la cárcel del alma.
Es el aire que roza la palabra.
Un suspiro es resumen y es postdata.
Un suspiro es una poesía ahogada.
Alejandro Sanz - Desde mis centros



Mae


sábado, 17 de octubre de 2015

Por vosotros

Porque me levantáis cuando me caigo.
Porque me arropáis cuando tengo un problema.
Porque me escucháis.
Porque me hacéis sentir que merece la pena luchar por lo que quiero.
Porque estáis tan locos como yo, en mayor o menor medida.

Nunca se llega a saber quién se cruzará en tu camino llenándolo de retos y alegrías, de problemas y penurias. Sin embargo, todos con quienes nos cruzamos nos enseñan a su manera y nos muestran una manera única de afrontar la vida.

Leo me enseña que se pueden encontrar momentos preciosos hasta en lo más cotidiano, y que se puede luchar por todo lo que te propongas cuando de verdad te llena.
Fran me enseña a no tenerle miedo a nada, a arriesgarlo todo, y a levantarse otra vez por muy hondo o duro que caigas.
Patri me enseña que hay que aprender a reírse de la vida como venga, que todo se supera, y que hay que darle la importancia justa que se merecen a los problemas que nos acontecen.

Gracias por cruzaros en mi camino.
Gracias por aportarme tanto y hacerme de pedacitos vuestros.
Mae.


jueves, 15 de octubre de 2015

El mundo es...

Y es cierto. El mundo es un auténtico pañuelo.
Sin embargo, y con auténtica pasmosidad, no somos conscientes de la grandeza que nos rodea. Parece que sólo nos percatamos de esa pequeñez cuando las coincidencias ocurren en nuestro entorno más cercano, aunque exista una teoría que asegura que puedes llegar a conocer a una persona en la otra punta del mundo utilizando tan sólo a seis personas: una te lleva a otra que conoce a otro aquel, y así sucesivamente hasta que consigues tu objetivo con una única cifra de seis personas.
Es una forma bonita de decir que todo el mundo está conectado. 
En las ciudades pequeñas ocurre con mayor facilidad, y lo más curioso es que las conexiones pueden ocurrir de la manera más rara y curiosa.
Un día en clase estábamos analizando el último proyecto fotográfico que realizó una compañera al finalizar el curso de primero de fotografía. La idea del proyecto me encantó y las fotografías con las que había plasmado su idea eran geniales. Sin embargo una de ellas captó mi atención por la familiaridad de la firma y el trazado del grafiti que había inmortalizado.Cuatro letras y una cara golpeó mis recuerdos. La pintada estaba realizada por un antiguo e íntimo compañero mío del colegio (con el cual sigo manteniendo una buena relación, a pesar de que nos hemos distanciado un poco con el paso de los años y los caminos dispares que cada uno tomó). Fue tal la alegría que sentí cuando vi aquella pintada que tuve que pedir permiso a mi compañera para hacerle una foto a su fotografía. Me llenó de orgullo que ella hubiera sentido interés por algo que un íntimo amigo mío había creado, y que ella había sido capaz de sentirse involucrada con la pintura e interpretarlo a su manera con su propia sensibilidad.
En ese momento llegaron a mi memoria aquellos instantes en los que mi amigo me despertó ese interés por el dibujo y la pintura; cómo los dos dibujábamos durante los intercambios de clase y él corregía mi trazo; el gusto por la música rap; aquella vez que se quedó dormido durante la primera hora de la mañana y babeó su pantalón;la manera en la que se quejaba de mi energía exacerbada un lunes a primera hora cuando teníamos Educación Física; sus dudas en inglés y cómo prefería preguntarme a mí antes que a la profesora... Y desde entonces han pasado 10 años... 
Va por ti, Pablo. Va por ti, Sura.
Mae.



martes, 13 de octubre de 2015

Y me sumerjo...

A veces necesitamos carecer de aire para saber cómo respirar.
Hay días en los que, por mucho que lo intentemos, no logramos esa bocanada de aire fresco que necesitamos para ver las cosas con claridad.
Hay veces que ni siquiera las personas que nos conocen como si fueran nuestra propia alma llegan a ofrecernos ese consuelo que tanto anhelamos.
No por ello significa que estamos tristes. Simplemente necesitamos una nueva manera de respirar, de ver las cosas con perspectiva y saber de verdad qué es lo que necesitamos.
Es en esos momentos cuando de verdad necesitamos apartarnos de todo, aislarnos en nuestro propio ser, sumergirnos.
Sumérgete
Recapacita
Piensa
Crea
Respira

Mae.


domingo, 11 de octubre de 2015

Rápido, Rápido, Rápido...

No sabemos lo que una persona nos puede llegar a tocar y afectar hasta que sentimos su tacto. Pero muchas veces las personas nos llegan incluso sin rozar. Ponte a pensar en la de personas con las que te cruzas la mirada mientras caminas. Si vas con un rumbo fijo esas miradas serán borrones, estrellas fugaces que en un parpadeo desaparecen y no serás capaz de percibir si no estás atento buscando su fulgor...
Pero cuando divagas por las calles dejándote enredar por su maraña y descubriendo la magia de cada esquina podrás a llegar a encontrar cosas de lo más curiosas. Puede incluso que llegues a conectar con una persona o una situación sin ni siquiera habértelo planteado ni planeado.
Ojalá tuviera más tiempo para poder experimentar esa sensación. Tuve la oportunidad de sentir esa conexión durante un par de horas y cuando miré las fotografías que había logrado me sentí sobrecogida. Me sentí parte de una historia donde no tenía nombre ni guión. Hablé con la gente sin necesidad de abrir la boca. Sentí lo que ellos sin necesidad de escuchar. Conecté. Conectamos. Y todo pasó rápido... rápido... endemoniadamente rápido.
Mae



jueves, 8 de octubre de 2015

Un nuevo punto de vista

Encontramos un reto
Le damos mil vueltas
Probamos un camino
Fallamos
Caemos
Volvemos a probar
Fallamos
Caemos
Volvemos a probar
Abandonamos ante el miedo de volver a fallar
Nos deprimimos
Y... de repente... parece que todo empieza a cuadrar.
¿Cómo es posible?
Estamos tan obcecados en encontrar la solución y tener éxito a la primera que parece que se nos olvida que las grandes cosas nunca vienen solas. Es como cuando contemplamos una mariposa y abandonamos la idea de que en un principio tan sólo era un gusano; o cuando hundimos los pies en la suave arena de la playa sin ser conscientes que todo aquello no era más que tosca roca.
El trabajo es constancia, decepción y superación. Hay que probar y arriesgar (pero sin poner nada en peligro, sobre todo si quieres hacer una foto a un poste de alta tensión desde su interior). Sólo los valientes consiguen su verdadera meta.

Estábamos un día Fran Gómez y yo terminando un trabajo de macrofotografía y propuse ir a la Campita Verde (justo al lado del Colegio de Primaria Francisco de Goya), ya que se trataba de un camino de algo más que un kilómetro lleno de naturaleza y unas vistas preciosas. Hacia el final del trayecto hay un mirador desde donde se ve toda la ciudad de Almería, incluyendo toda la autovía. Me quedé mirando uno de los postes de alta tensión con todos esos cables que nutría de electricidad a mi barrio, y me sorprendió ver cómo ese amasijo de hierros formaban una estructura de lo más curiosa. Vi que entre el zigzag de los hierros había un hueco por donde perfectamente y sin ningún problema podría caber para hacer la foto justo desde el interior del poste.
- Ni se te ocurra meterte por ahí.
- Joder, ¿por qué no?
- ¿Porque no me apetece llevarte corriendo al hospital porque te hayas electrocutado?
- ¡Pero si quepo!
- Que no Mae, no seas tonta.
- Va, déjame la cámara que se me ha agotado la batería de la mía.
- Que no te vas a meter ahí dentro.
- Y dale... ¡que no lo voy a hacer!
- ¿Y cómo piensas enfocar y medir bien?
- Lo haré antes y haré un cálculo estimado... déjame la cámara, por favor.
- Mira que eres cabezona.
- Lo sé, déjamela.
Al final me salgo con la mía. Mido la luz y le subo un punto la exposición. Decido poner el AutoFocus ya que no puedo hacer el enfoque manual. Introduzco y estiro el brazo por uno de los huecos del poste y...
- Ten cuidaaaaaaado...
- ¡Shh!
Desplazo el brazo hasta lo que considero yo lo que es el centro del poste y ¡clic!
Como me diría un posterior cliente "La cabezonería te llevará lejos". Aunque no estoy para nada satisfecha de ese defecto mío, sí que debo reconocer que muchas veces mi cabezonería (que los más optimistas catalogarían de tenacidad) ha hecho que no me rindiera ante situaciones por las cuales mucha gente hubiera lanzado la toalla. A día de hoy, esta sigue siendo una de mis pocas fotos favoritas. No sé cómo hubiera salido la foto si me hubiese metido dentro del poste; quizá hubiera sido una de esas veces en las que mi "tenacidad" no me hubiera llevado por el buen camino. Así que he de agradecer a Fran Gómez que hubiera actuado como mi "Pepito Grillo".
Mae


jueves, 24 de septiembre de 2015

Pequeñas panteras

Nunca me habeis gustado aunque no os odio.
Siempre ha existido una extraña relación amor-odio entre nosotros.
Adoro vuestros andares sedosos, sigilosos y aterciopelados; vuestra mirada penetrante e hipnótica; las puntas de vuestras orejas y su hipersensibilidad, así como vuestros bigotes; esa lengua de lija y cómo agarrais cualquier objeto sin necesidad de sacar vuestras garras; vuestro cuerpo blando, suave, elástico.
Pero detesto vuestra bien consabida personalidad traicionera; el no saber qué es lo que pasará después de ese ronroneo o de esa mirada; ese interés desinteresado; vuestra independencia y pretensión de ser los animales más estirados del reino cuando sólo sois pequeñas panteras; el movimiento de vuestra cola cuando algo os molesta, que por lo general suele ser casi todo, y el por consiguiente arañazo o mordisco.
Cazadores
Calculadores
Aduladores
No sé cómo lo haceis, que siempre os salís con la vuestra.
Me disgustais por ello.
Me fascinais por ello.
Mae

domingo, 20 de septiembre de 2015

Sorpresas

- Tengo que decirte algo importante Mae...
- ¿El que?
De repente me enseña su mano derecha y veo una sortija con un pequeño diamante en su dedo anular
- ¡Que me caso el año que viene en agosto!
Las lágrimas juegan una carrera hasta mis ojos a la vez que todos los recuerdos vividos con Marta se agolpan contra mi pecho.
La primera vez que la vi en mi clase de la universidad, la primera vez que hablé con ella, el pavo que nos entraba antes de cualquier examen (y cuando no había ningún examen), el modo en el que se mordía el labio cuando se concentraba con algo, las fiestas, las risas, los llantos, ese gritito "¡¿EN UN PUFF?!", y miles de momentos más inolvidables para nosotras e incomprensibles para nadie más.
Simplemente puedo agradecer que tanto Rodrigo como tú me deis el honor y el privilegio de poder compartir y sumar un recuerdo más a nuestro baúl.
Espero con ansia el día de vuestro enlace. Sois perfectos el uno para el otro.
Os quiero, a ti Marta, en especial.
Mae

jueves, 17 de septiembre de 2015

Cotton

Saltas
Corres
Ladras
Aullas
Lames
Muerdes
Arañas
Obedeces
Riñes
Aprendes
Juegas
Miras
Descubres
Comprendes
Entiendes
Piensas
Alegras
Estas y mil palabras más te definen. Las leo y las escribo y pienso en todos los quebraderos de cabeza, satisfacciones, momentos de tristeza y de dulzura que he vivido y llegaré a vivir junto a ti.
Quien no tenga un perro no sabe de qué estoy hablando. Pero es precisamente esa relación y ese amor tan fuerte que siento por ti, que ahora que te has ido a vivir con tu otra dueña veo y siento el vacío tan grande que has dejado en casa, a pesar de que no eres más que una bolita de algodón que mucha gente confunde con un cabritillo cuando te ven saltar entre el césped. Desayunar no es lo mismo sin ti, ahora que ya no viene nadie al escuchar el ruido de la bolsa de cereales. Abrir la puerta de casa ya no es un placer, pues sé que no estarás esperando fielmente para darme la bienvenida.
Hasta entonces, ahora me tocará a mí esperar fielmente a tu regreso tras la puerta.
Mae.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Volver a empezar...

Una vez más, llegamos a un nuevo inicio. Una vez más, vemos las mismas caras. Es curioso ver cómo las típicas cosas que afrontamos con pasmosa naturalidad, de pronto se convierten en una novedad que tiene la capacidad de inquietarte, a pesar de ser experiencias ya vividas. A pesar de que hoy abro la puerta de mi casa como cualquier otro día, hoy no es un día cualquiera. Comienzo una nueva etapa.
2° de Fotografía.
Atravieso y cierro la puerta con valentía, sabiendo que cuando vuelva a abrirla ya no seré la misma persona que salió por ella. Pienso en todo lo que me espera en el día y no puedo evitar sonreír.
Los comienzos son difíciles, inquietantes, prometedores, excitantes, placenteros. Para el cobarde, abrir una puerta será la sentencia que le condene a la inseguridad y al miedo.
Para el valiente, una excusa para aprender una nueva manera de jugar con la vida.
Juguemos pues.
Mae.