Atrévete... Dare yourself...

Mírate en el espejo
Look in the mirror
Ríete de ti mismo
Laugh at yourself

jueves, 29 de octubre de 2015

Ese aire que te sobra por alguien que te falta

Un suspiro es un prisionero 
que se escapa de la cárcel del alma.
Es el aire que roza la palabra.
Un suspiro es resumen y es postdata.
Un suspiro es una poesía ahogada.
Alejandro Sanz - Desde mis centros



Mae


sábado, 17 de octubre de 2015

Por vosotros

Porque me levantáis cuando me caigo.
Porque me arropáis cuando tengo un problema.
Porque me escucháis.
Porque me hacéis sentir que merece la pena luchar por lo que quiero.
Porque estáis tan locos como yo, en mayor o menor medida.

Nunca se llega a saber quién se cruzará en tu camino llenándolo de retos y alegrías, de problemas y penurias. Sin embargo, todos con quienes nos cruzamos nos enseñan a su manera y nos muestran una manera única de afrontar la vida.

Leo me enseña que se pueden encontrar momentos preciosos hasta en lo más cotidiano, y que se puede luchar por todo lo que te propongas cuando de verdad te llena.
Fran me enseña a no tenerle miedo a nada, a arriesgarlo todo, y a levantarse otra vez por muy hondo o duro que caigas.
Patri me enseña que hay que aprender a reírse de la vida como venga, que todo se supera, y que hay que darle la importancia justa que se merecen a los problemas que nos acontecen.

Gracias por cruzaros en mi camino.
Gracias por aportarme tanto y hacerme de pedacitos vuestros.
Mae.


jueves, 15 de octubre de 2015

El mundo es...

Y es cierto. El mundo es un auténtico pañuelo.
Sin embargo, y con auténtica pasmosidad, no somos conscientes de la grandeza que nos rodea. Parece que sólo nos percatamos de esa pequeñez cuando las coincidencias ocurren en nuestro entorno más cercano, aunque exista una teoría que asegura que puedes llegar a conocer a una persona en la otra punta del mundo utilizando tan sólo a seis personas: una te lleva a otra que conoce a otro aquel, y así sucesivamente hasta que consigues tu objetivo con una única cifra de seis personas.
Es una forma bonita de decir que todo el mundo está conectado. 
En las ciudades pequeñas ocurre con mayor facilidad, y lo más curioso es que las conexiones pueden ocurrir de la manera más rara y curiosa.
Un día en clase estábamos analizando el último proyecto fotográfico que realizó una compañera al finalizar el curso de primero de fotografía. La idea del proyecto me encantó y las fotografías con las que había plasmado su idea eran geniales. Sin embargo una de ellas captó mi atención por la familiaridad de la firma y el trazado del grafiti que había inmortalizado.Cuatro letras y una cara golpeó mis recuerdos. La pintada estaba realizada por un antiguo e íntimo compañero mío del colegio (con el cual sigo manteniendo una buena relación, a pesar de que nos hemos distanciado un poco con el paso de los años y los caminos dispares que cada uno tomó). Fue tal la alegría que sentí cuando vi aquella pintada que tuve que pedir permiso a mi compañera para hacerle una foto a su fotografía. Me llenó de orgullo que ella hubiera sentido interés por algo que un íntimo amigo mío había creado, y que ella había sido capaz de sentirse involucrada con la pintura e interpretarlo a su manera con su propia sensibilidad.
En ese momento llegaron a mi memoria aquellos instantes en los que mi amigo me despertó ese interés por el dibujo y la pintura; cómo los dos dibujábamos durante los intercambios de clase y él corregía mi trazo; el gusto por la música rap; aquella vez que se quedó dormido durante la primera hora de la mañana y babeó su pantalón;la manera en la que se quejaba de mi energía exacerbada un lunes a primera hora cuando teníamos Educación Física; sus dudas en inglés y cómo prefería preguntarme a mí antes que a la profesora... Y desde entonces han pasado 10 años... 
Va por ti, Pablo. Va por ti, Sura.
Mae.



martes, 13 de octubre de 2015

Y me sumerjo...

A veces necesitamos carecer de aire para saber cómo respirar.
Hay días en los que, por mucho que lo intentemos, no logramos esa bocanada de aire fresco que necesitamos para ver las cosas con claridad.
Hay veces que ni siquiera las personas que nos conocen como si fueran nuestra propia alma llegan a ofrecernos ese consuelo que tanto anhelamos.
No por ello significa que estamos tristes. Simplemente necesitamos una nueva manera de respirar, de ver las cosas con perspectiva y saber de verdad qué es lo que necesitamos.
Es en esos momentos cuando de verdad necesitamos apartarnos de todo, aislarnos en nuestro propio ser, sumergirnos.
Sumérgete
Recapacita
Piensa
Crea
Respira

Mae.


domingo, 11 de octubre de 2015

Rápido, Rápido, Rápido...

No sabemos lo que una persona nos puede llegar a tocar y afectar hasta que sentimos su tacto. Pero muchas veces las personas nos llegan incluso sin rozar. Ponte a pensar en la de personas con las que te cruzas la mirada mientras caminas. Si vas con un rumbo fijo esas miradas serán borrones, estrellas fugaces que en un parpadeo desaparecen y no serás capaz de percibir si no estás atento buscando su fulgor...
Pero cuando divagas por las calles dejándote enredar por su maraña y descubriendo la magia de cada esquina podrás a llegar a encontrar cosas de lo más curiosas. Puede incluso que llegues a conectar con una persona o una situación sin ni siquiera habértelo planteado ni planeado.
Ojalá tuviera más tiempo para poder experimentar esa sensación. Tuve la oportunidad de sentir esa conexión durante un par de horas y cuando miré las fotografías que había logrado me sentí sobrecogida. Me sentí parte de una historia donde no tenía nombre ni guión. Hablé con la gente sin necesidad de abrir la boca. Sentí lo que ellos sin necesidad de escuchar. Conecté. Conectamos. Y todo pasó rápido... rápido... endemoniadamente rápido.
Mae



jueves, 8 de octubre de 2015

Un nuevo punto de vista

Encontramos un reto
Le damos mil vueltas
Probamos un camino
Fallamos
Caemos
Volvemos a probar
Fallamos
Caemos
Volvemos a probar
Abandonamos ante el miedo de volver a fallar
Nos deprimimos
Y... de repente... parece que todo empieza a cuadrar.
¿Cómo es posible?
Estamos tan obcecados en encontrar la solución y tener éxito a la primera que parece que se nos olvida que las grandes cosas nunca vienen solas. Es como cuando contemplamos una mariposa y abandonamos la idea de que en un principio tan sólo era un gusano; o cuando hundimos los pies en la suave arena de la playa sin ser conscientes que todo aquello no era más que tosca roca.
El trabajo es constancia, decepción y superación. Hay que probar y arriesgar (pero sin poner nada en peligro, sobre todo si quieres hacer una foto a un poste de alta tensión desde su interior). Sólo los valientes consiguen su verdadera meta.

Estábamos un día Fran Gómez y yo terminando un trabajo de macrofotografía y propuse ir a la Campita Verde (justo al lado del Colegio de Primaria Francisco de Goya), ya que se trataba de un camino de algo más que un kilómetro lleno de naturaleza y unas vistas preciosas. Hacia el final del trayecto hay un mirador desde donde se ve toda la ciudad de Almería, incluyendo toda la autovía. Me quedé mirando uno de los postes de alta tensión con todos esos cables que nutría de electricidad a mi barrio, y me sorprendió ver cómo ese amasijo de hierros formaban una estructura de lo más curiosa. Vi que entre el zigzag de los hierros había un hueco por donde perfectamente y sin ningún problema podría caber para hacer la foto justo desde el interior del poste.
- Ni se te ocurra meterte por ahí.
- Joder, ¿por qué no?
- ¿Porque no me apetece llevarte corriendo al hospital porque te hayas electrocutado?
- ¡Pero si quepo!
- Que no Mae, no seas tonta.
- Va, déjame la cámara que se me ha agotado la batería de la mía.
- Que no te vas a meter ahí dentro.
- Y dale... ¡que no lo voy a hacer!
- ¿Y cómo piensas enfocar y medir bien?
- Lo haré antes y haré un cálculo estimado... déjame la cámara, por favor.
- Mira que eres cabezona.
- Lo sé, déjamela.
Al final me salgo con la mía. Mido la luz y le subo un punto la exposición. Decido poner el AutoFocus ya que no puedo hacer el enfoque manual. Introduzco y estiro el brazo por uno de los huecos del poste y...
- Ten cuidaaaaaaado...
- ¡Shh!
Desplazo el brazo hasta lo que considero yo lo que es el centro del poste y ¡clic!
Como me diría un posterior cliente "La cabezonería te llevará lejos". Aunque no estoy para nada satisfecha de ese defecto mío, sí que debo reconocer que muchas veces mi cabezonería (que los más optimistas catalogarían de tenacidad) ha hecho que no me rindiera ante situaciones por las cuales mucha gente hubiera lanzado la toalla. A día de hoy, esta sigue siendo una de mis pocas fotos favoritas. No sé cómo hubiera salido la foto si me hubiese metido dentro del poste; quizá hubiera sido una de esas veces en las que mi "tenacidad" no me hubiera llevado por el buen camino. Así que he de agradecer a Fran Gómez que hubiera actuado como mi "Pepito Grillo".
Mae